Detección de discontinuidades en una pieza, parte o componente, que se encuentren localizadas y abiertas a la superficie y en algunos casos, debajo de las superficies, pero muy cercanas a ellas.
La detección de discontinuidades es por medio de acumulación de las partículas magnetizables, gracias a la atracción ejercida por las “fugas de flujo” producidas por las propias discontinuidades.